¡Yo si voy a la marcha¡ Respeta mi familia, mi libertad, mi vida. Podcast por David Méndez mas de mis programa en Spreaker. Ingresa tu Email para ser el primero en enterarte de todo lo nuevo.
¿Por qué ir a la marcha LGBTTTIQ?
Este año, yo si voy a la Marcha del Orgullo LGBTTTTIQ. Me impulsa la indignación y la felicidad. Indignación por todos los sucesos de homofobia que han ocurrido en el mundo a lo largo de este año, tales como El tiroteo que mato a personas inocentes en Orlando, la pareja gay que fue azotada en Indonesia como castigo a su amor y por si fuera poco México al ser considerado la segunda nación con mayor índice de crímenes por homofobia seguido de Brasil, entre muchas cosas más que por respeto no mencionare.

¡Yo si voy a la marcha¡ Respeta mi familia, mi libertad, mi vida.
Me da felicidad porque aunque siguen pasando muchas cosas desagradables dentro de nuestra comunidad, estábamos de fiesta: En varios estados de la república Mexicana incluyendo la Ciudad de México se esta rompiemdo por fin con la intolerancia permitiendo matrimonios de personas del mismo sexo. Cuando leí esta noticia, las manos me comenzaron a temblar, toda la piel se me enchino y los ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. No puedo dejar pasar esta marcha.
La euforia recorre mi cuerpo desde que inicia Junio, el mes del Orgullo, el mes de nuestro orgullo. Desde muy temprano en la estación Insurgentes, la gente llega en grupos enormes, coloreados de todo tipo de distintivos.
Me enoja cuando la gente opina por opinar y comentan que la marcha es un carnaval sin sentido, y esos que opinan son los primeros que están arriba de un camien bebiendo cerveza y quitándose la ropa. En mis primeras marchas las calles estaban pintadas de arcoíris, pero los vendedores típicos de marchas no vendían agua, sino cervezas. Me dolía pensar que esa era la imagen que le estábamos dando a México, sólo una bola de personas que salen a la calle a emborracharse. Permanecí ahí porque las ganas de tomar fotos se mantuvo intacta, hasta que me encontré con un contingente, que nunca en mi vida había visto: hombres a caballo, vestidos de rancheros, portando tanto banderas gays como mexicanas. Y el inicio de su grupo una pancarta que me dio ésta nueva visión:
“Antes yo decía: Esta gente que desfila no me representa y déjame decirte que estas en lo correcto: Cuando marchamos nos representamos a nosotros mismos, cada uno con nuestras particularidades. Todos cabemos en el mismo sitio unidos por la maravilla de ser diferentes”
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No estoy de acuerdo de la dirección en la que se ha derivado la marcha, porque sí, salimos a la calle a sentir el orgullo de poder besarnos con nuestra pareja o vestidos del rol que sentimos en el fondo, pero eso no va de la mano con ponernos hasta atrás de briagos en vía pública.
No voy a generalizar y decir que esto hace que nuestra comunidad se vea mal, porque sería caer de nuevo en el pensamiento de la sociedad a la cual tratamos de cambiar, sino sólo hablaré en concreto de la marcha. La “libertad” que gozamos hoy en día no nació de un momento a otro, es un proceso de lucha del cual somos herederos y que nos toca a nosotros conseguir un mejor futuro para las siguientes generaciones, a lo que voy es que no podemos permitir arriesgarnos a que por este tipo de acciones, nos quiten este espacio que se ha ganado con años y lucha de miles.
Yo voy a seguir saliendo a marchar porque soy gay y estoy orgulloso de serlo, estoy dispuesto a ser valiente e ir a representar lo que yo soy y no sólo excusarme con decir que no voy porque no me siento identificado con la gente que va.
La comunidad somos todos y debemos ayudar a preservarla, a luchar por ella, no sólo por nosotros sino para todos los demás que van a venir.
Si quieres un cambio, no puedes esperar que las cosas sólo sucedan, hay que hacerlas realidad.
Originally posted 2017-06-21 17:36:59.
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